Verifactu para bares, cafeterías y restaurantes

Última revisión:

Este artículo puede contener enlaces de afiliado. Si contratas a través de ellos, recibimos una comisión sin coste extra para ti. Más información.

Si tienes un bar, una cafetería o un restaurante, te damos la respuesta corta ya: sí, Verifactu te afecta, y el protagonista es tu TPV. La hostelería es de los sectores con menos escapatoria, porque su día a día es exactamente lo que la norma regula: muchos tickets emitidos por un sistema informático. Vamos al detalle con las respuestas oficiales de la AEAT.

Por qué a la hostelería le afecta casi siempre

Cada ticket que imprime tu TPV es, legalmente, una factura simplificada. Y la AEAT es tajante con esto: una caja que registra las ventas e imprime facturas simplificadas es un Sistema Informático de Facturación, y quien la usa “deberá cumplirlo, bien adaptando las cajas registradoras (si esto fuera posible), bien adquiriendo algún sistema informático de facturación adaptado”.

¿Y si estás en módulos? El régimen simplificado te exime de la obligación general de facturar, pero la AEAT lo aclara sin ambigüedad: “cualquiera que sea la razón por la que un empresario emita facturas o facturas simplificadas mediante un sistema informático, deberá adaptar sus sistemas”. Como prácticamente todos los bares emiten ticket por TPV, en la práctica el régimen no te libra. Solo quedarías fuera si no emitieras ninguna factura ni ticket (o lo hicieras absolutamente todo a mano, sin caja ni ordenador — poco realista con un local abierto al público).

Dos matices más, directos de las FAQ oficiales:

  • La recapitulativa diaria no te exime. Si haces un resumen de ventas al cierre, bien — pero cada factura simplificada individual queda sometida al reglamento y, en modalidad VERI*FACTU, se comunica a la AEAT una a una.
  • Da igual el canal: barra, terraza, comanda en tablet o pedido online para recoger — si sale factura o ticket de un sistema informático, el sistema debe cumplir.

Qué cambia en tu día a día (poco, si te adaptas a tiempo)

Con un TPV adaptado, tu operativa apenas cambia: cobras igual, el ticket sale igual — con un código QR nuevo — y el sistema genera por detrás los registros encadenados que exige la norma (y los envía a la AEAT si funciona en modalidad VERI*FACTU). El cliente podrá escanear el QR para verificar el ticket. No tienes que hacer nada manual adicional.

Lo que no puede pasar a partir de tu fecha límite: seguir con una caja antigua no adaptada que imprima tickets. Ahí entrarías en el terreno de la multa de 50.000 € por ejercicio.

Tus opciones, por orden de menor cambio

  1. Pregunta a tu proveedor de TPV actual si tu modelo tendrá adaptación Verifactu y cuándo. Pide su declaración responsable por escrito. Los fabricantes están obligados a vender adaptado desde julio de 2025, así que “ya lo adaptaremos” sin fecha es mala señal.
  2. Si tu caja no se puede adaptar, toca cambiar a un TPV moderno adaptado (los hay de hostelería específicos) o a un programa de facturación con emisión de tickets: Billin (tickets ilimitados desde 6,6 €/mes +IVA) o Quipu si además quieres previsión de impuestos y conexión con tu gestoría. Ambos declaran cumplir — comparativa completa con precios verificados aquí.
  3. La app gratuita de la AEAT no es tu herramienta para el día a día (no emite tickets — análisis completo), pero sirve para las facturas completas puntuales: la comida de empresa que te pide factura, por ejemplo.

Tu fecha límite: 1 de julio de 2027 como autónomo; 1 de enero de 2027 si el negocio es una sociedad (calendario con fuentes). Consejo de hostelería: haz el cambio en temporada baja, no en plena campaña de verano de 2027.

¿Quieres la recomendación para tu caso exacto? El test de 2 minutos te la da, con tu fecha límite incluida.

Fuentes